El término ‘dramaturgo’

jueves 16 noviembre 2017

Según la RAE, dramaturgo es tanto el “autor de obras dramáticas” como la “persona que adapta textos y los monta”.  Es decir, el autor es dramaturgo, el adaptador es dramaturgo y el director de escena es dramaturgo. Para el común de los mortales esa vaguedad en las acepciones puede resultar aceptable, no así para los del gremio. Con la palabra dramaturgia nos encontramos con una ambivalencia similar.

La idea contemporánea de dramaturgia viene de la ilustración. Se asume que el pistoletazo de salida lo da Lessing, un intelectual alemán que cuando entró a trabajar en el Teatro Nacional Alemán tuvo a bien dejar constancia de los planteamientos que regirían su labor profesional: La dramaturgia de Hamburgo se publicó en 1767, y aunque a día de hoy casi nadie la lee, el título figura en los apuntes de todo estudiante de Arte Dramático. Lo que hizo Lesing, con una actitud de la que Aristóteles se sentiría orgulloso, fue observar las puestas en escena que se llevaban a cabo y a partir de ahí construir un discurso crítico.

A día de hoy se asume que “hacer una dramaturgia a un texto” es adecuarlo para una puesta en escena contemporánea. Un texto puede requerir ser adaptado principalmente por las siguientes razones: porque no es un texto dramático –por ejemplo, una novela-, porque es de otro tiempo –por ejemplo, una obra de Lope de Vega- o porque hay diferencias culturales entre el lugar de origen del texto y el lugar donde se va a representar –por ejemplo, un texto extranjero-. Las dramaturgias serán más o menos intrusivas: podemos hacer prácticamente una obra nueva, como Kurosawa con Trono de sangre –una relectura de Macbeth-, o poner sobre las tablas el texto tal cual, sin claudicar ante las diferencias estéticas y culturales, como en Las alegres comadres de Windsor, de Gustavo Tambascio. En todos los casos, la dramaturgia consiste en adaptar el texto para una puesta en escena actual, atendiendo –o decidiendo ignorar- las características del público objetivo: esto es, con el espíritu crítico que en su día invocó Lessing.

Oficiosamente, a la persona que hace una dramaturgia se le llama dramaturgista. Este vocablo no está admitido por la RAE, bien por excesivamente específico bien por poco extendido entre el común de los hispanohablantes. En cualquier caso, dramaturgista, según la propuesta que defiendo, es el que hace una dramaturgia, esto es, una adaptación. Dramaturgo, por su parte, sería el que crea un texto dramático sin que éste sea una adaptación de nada.

Resumen:

Dramaturgo: creador, autor

Dramaturgista: adaptador, versionador

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